La búsqueda del embarazo, el embarazo y la crianza de un hijo en la familia, es una de las tareas más desafiantes y gratificantes que una persona puede enfrentar. Sin embargo, también puede ser uno de los momentos de la vida más estresantes y difíciles. Durante este tiempo vital, se transitan emociones, pensamientos y conductas que son nuevas, y debido a ello, las personas tendrán que ser capaces de flexibilizarse para enfrentar la situación y aprender a adaptarse.
Al formar una familia, es posible que las emociones sean demasiado intensas y que no estés pudiendo sobrellevar la situación de forma saludable, haciendo que aparezca el malestar de forma reiterada e influyendo de manera negativa en las relaciones interpersonales cercanas, como la pareja, los propios padres, los suegros, e incluso con el propio bebe. Además, es esperable que surjan algunos miedos hacía el cuidado del infante, dudas con respecto a su propio que hacer diario, frustraciones con respecto a la crianza o profesión anterior, conflictos del pasado, e incluso problemas de comportamiento muy diversos, como la mala alimentación o conductas de evitación o compulsión. Y todo ello haciendo frente a la falta de sueño y el cansancio propio del embarazo o de la crianza, que puede volver loco a cualquiera!
Estoy segura que si tienes un bebe, me estas entendiendo y si aún están en la búsqueda o transitando el embarazo puedes imaginarte la situación. A esta etapa es difícil seguirle el ritmo, especialmente cuando la persona está estresada y agotada, lo que se traduce en cambios de humor y comportamientos que en otro momento de la vida no hubieran aparecido. Muchas personas incluso, expresan tener actitudes que antes no hubieran imaginado tener. Además, a nivel social suele pasar que las personas no divulguen estos estados negativos, por vergüenza o miedo al que dirán, viviéndolos en soledad, lo que sin dudas agrava el malestar.
Y no te creas que solo hablo de tener un bebe, también es muy estresante la situación de estar buscando un embarazo o estar gestando un ser humano, lo que implica, además de emociones seguramente positivas como la alegría o el júbilo, también trae miedos, dudas, sentimientos y emociones encontradas, cambios en la pareja o familia, incertidumbre, etc. Toda una odisea, poco conocida y difundida en los medios. Si has pasado o estás pasando por esto, seguro sabes de lo que hablo y hay una psicología especifica que puede ayudarte. La psicología perinatal, que es aquella que se enfoca en brindar apoyo a las familias durante la búsqueda de un embarazo, el embarazo, el parto y el postparto o crianza, abordando estas dificultades y tratando de mejorar el estado de bienestar de todos los miembros de la familia. Escuchando y acompañando a los adultos cuidadores responsables a re-acomodar sus vidas a las circunstancias, para que cada uno, además de la persona que ha llegado o va a llegar a este mundo, crezca en un lugar donde los adultos puedan desempeñar de la manera más saludable posible su función, lo que es y será beneficioso para todos.
No dejes tu bienestar para mañana, con el apoyo adecuado de un psicólogo perinatal, las familias pueden mejorar la salud mental de todos sus miembros y disfrutar de una experiencia más positiva que sirva de aprendizaje y crecimiento personal para toda la vida.

